La vieja guardia sienta cátedra

"Me gustó el equipo por la cabeza, la continuidad, y la rebeldía, estos son ellos." Diego Pablo Simeone

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Si algo hace bien el Cholismo es desactivar alarmas. Cualquier caída suele venir seguida de un levantamiento vigoroso que apaga el pesimismo. Y es que, si bien lo de Dortmund fue un varapalo, no es menos cierto que el engañoso 4-0 podría haber instaurado un pesimismo excesivo en la plantilla. No fue así. La línea dura del Cholismo se erigió en protagonista frente a la Real con sendos goles de Godín y Filipe.

Tardó en llegar, eso sí, el primer gol. Hubo que esperar toda la primera parte para que, cuando ésta moría, el faraón enganchase un balón suelto en el área txuri urdin y la enviase a la cepa del poste. No había existido rival hasta entonces, en cualquier caso, y no existió en los segundos 45 minutos. Acostumbrados a que el Leganés de Garitano fuese un hueso en casa y fuera contra el Atleti, sorprendió la poca ambición con la que su Real se presentó en el Metropolitano. Y si vienes a nuestra casa sin mucha tensión te vas a tu casa sin puntos y, casi, sin ocasiones.

Sirvió el encuentro de anoche también para ver, ya en serio, a Arias. El colombiano planteó una batalla por el lateral derecho que, seamos serios, Vrsaljko no llegó nunca a dar de manera firme a Juanfran. Santiago ha estado callado, ha escuchado, ha aprendido y ya sabe que, aquí, la oportunidad en el once te la ganas en los entrenamientos, pero tu puesto lo peleas en los partidos. Ayer presentó su solicitud. A nivel ofensivo se puede calificar de impecables los 90 minutos del lateral; llegó, apoyó, facilitó la salida de balón, dio lo que prometía, en definitiva. A nivel defensivo lo cierto es que hay poco que valorar dada la práctica inactividad de la Real. Aun así, cuando el partido ya moría, sacó un par de balones al cruce que mostraron que sí, que para arriba bien, pero que Arias sabe que el lateral en España y sobre todo en el Atleti, es defensa.

En la banda contraria, sin embargo, saltó la alarma. Lucas hubo de marcharse lesionado en la que parece ser una reedición de la plaga anual de lesiones y bajas en defensa. Comentó el Cholo que no peligra, pero el temor a quedar en cuadro en la zaga vuelve a estar ahí. Su sitio, eso sí, fue ocupado por un Filipe que lleva un año un tanto disperso debido, probablemente, a su coqueteo con el PSG y la incapacidad de algunos por dejarlo ya pasar. Ayer el brasileño dejó 45 minutos de filipismo puro: control, regate y creación desde la izquierda. Tanto es así que la obra de arte que firmó en el segundo gol se puede definir como la quintaesencia del 3 atlético. Balón quieto, finta de cintura y golpeó con el alma a la escuadra (aunque con la derecha, esa que cuando no usa para apoyarse la usa para regalar golazos).

Así pues, si alguien se alarmó por perder el Alemania más vale que baje los humos. Este equipo yerra una vez, pero aprende rápido. Cualquier síntoma de relajación o conformismo se elimina rápidamente con uno de estos sustos. Los muchachos del Cholo han caído muchas veces, unas de manera más estrepitosa, y cada vez que lo hacen resurgen con más fuerza. Ayer fue la vieja guardia, los del viejo Cholismo, Godín y Filipe, los que decidieron el partido. Con ese 2-0 dormimos líderes. Quien hable de crisis no sabe lo que dice.

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