La nada también es de Messi

"Nosotros hicimos posible lo imposible un año. Está claro que no va a ser todos los años." Simeone

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Atlético Barcelona Messi

El encuentro del Camp Nou se pareció lo más que se podía parecer a lo que quería y necesitaba el Atleti. Que un encuentro en casa del Barcelona acabe sin apenas ocasiones para los culés viene a ser casi una quimera. Y el Atleti ayer secó al Barça, le mojó la pólvora de principio a fin aunque, eso sí, a costa de no inquietar a Ter Stegen más que con la amenaza de ocasiones que no acababan de llegar. El Barça se estrelló contra el entramado defensivo atlético, el Barça no pudo ver un hueco por el que entrar, no supo cómo desarbolar la fortaleza construida en torno al Oblak. EL Barça no pudo, pero Messi sí.

Porque Messi si salía de donde no había hueco, sí era capaz de zafarse de los perros de presa que le rodeaban cuando se hacía con el balón, sí conseguía llegar a la frontal y forzar faltas. Y en una de esas faltas llegó el gol. Un lanzamiento escandaloso a la escuadra atlética que a la postre marcó la diferencia en el partido que se suponía que decidía la Liga. Y es que es esa falta la que hace que algunos “visionarios” critiquen al Cholo por su planteamiento, es esa falta la que dicta que hoy la clasificación muestre una diferencia de 8 puntos entre el primero y el segundo. Y nada más, ni planteamientos tácticos ni inventos futbolísticos. La diferencia entre el Atleti y el Barça ayer estuvo en esa falta, y en que el que la lanzó era Messi.

Y es que cualquier atlético que lleve viendo fútbol más de seis meses no sufrió en exceso en la primera parte. Los nuestros se cerraron con dos líneas de cuatro que no cedían espacio alguno al Barcelona. Sólo Iniesta y Messi eran capaces de inventarse recursos para poner en solfa al entramado del Cholo y, una vez que el manchego se lesionó, todo quedó en los pies del argentino. Por parte del Atleti, en lo que se refiere a la fase ofensiva, no hubo noticias en ese primer período de Costa ni de Griezmann.

La segunda parte fue otra historia. Los nuestros dieron dos pasos al frente y jugaron los 45 minutos en campo rival. Tras veinte minutos Simeone había hecho ya los tres cambios y había dejado al Atleti con 3 defensas y 4 delanteros sobre el campo, pero ni así. Achuchábamos al Barça, lo  poníamos contra las cuerdas, pero no caía esa ocasión, ese momento en el que cambiar el partido y darle aire a la liga. Sólo en fuera de juego conseguimos empatar. Y era fuera de juego, muy justo, de esos que, por lo visto, en una final de Champions no se pitan; pero lo era.

Quedamos pues a ocho puntos, nueve si contamos el goalaverage. Demasiado lejos para hablar de remontada pero no tanto como para dejar de soñar. Tan lejos están de la realidad los que hace dos días nos colocaban como campeones como los que hoy hablan de declive y planteamiento reservón del Cholo. El Atleti sigue segundo, sigue mirando hacia arriba y sigue luchando. No tendremos Messis, pero tenemos 16 gladiadores que se dejarán la vida en los dos meses que quedan de competición, que nadie lo dude. Como nadie tiene que dudar que los mismos que critican hoy al Atleti son los que ayer nos animaban y soltaban el asqueroso “a mi el Atleti siempre me ha caído bien”. Mirada al frente, oídos sordos y luchemos, luchemos hasta el final, que a morir los nuestros mueren.

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