Wanda San Mamés

"El fútbol paga y los trabajos están a la vista" Simeone

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Athletic 1-2 Atlético San Mamés

Juega el Atleti en la jornada 5 como si estuviésemos en la 15. Juegan los del Cholo como juega un equipo que tiene depurados los automatismos, que sabe cómo y por qué juega, que conoce cada pieza del puzzle y sabe dónde va a estar en cada momento. Juega el equipo del Cholo con un convencimiento y una fe que solía alcanzar mediada cada temporada. No vamos a decir la tontería de que al Atleti le ha venido bien no fichar, pero sí es cierto que, nueves aparte, cada pieza del engranaje funciona a la perfección, adecuada a los ritmos de cada posición y de cada partido. Anoche, guiados por un Griezmann omnipresente y omnipotente, se hicieron otra vez con la victoria en el Nuevo San Mamés. Una más para el Cholo.

El partido se rompió en la segunda parte. Ahí los nuestros dieron un paso al frente y no dieron opción a un Athletic que, con voluntad y poco más, no fue capaz de contrarrestar el vendaval atlético. Pero antes se vivió un primer tiempo en el que se mantuvo un equilibrio ficticio. Ficticio porque en realidad se jugó a lo que quiso el Atleti, parecía que no pasaba nada hasta que de repente aparecían Angelito o Antoine sueltos por la frontal y liaban alguna. Hasta Gaitán tiro una al palo. Pintaba bien hasta que Estrada Fernández, sospechoso habitual, se inventó un penalty con tarjeta incluida (ya había anulado un gol de Griezmann por falta dudosa de Godín y anularía otro legal en la segunda parte). El mayor momento de peligro de los 90 minutos, el único instante donde se temió por el partido, lo vino a resolver el mejor portero de la Liga, si no del mundo. La mano izquierda de Oblak vino a parar el sexto penalty de los últimos diez que le han lanzado para demostrar, una vez más, que sí, que sabe parar penas máximas.

La seugnda parte, como decimos, fue toda atlética. Griezmann dio un recital de búsqueda de espacios y pases imposibles al que sólo le faltó el gol (y lo intentó). Correa sigue creciendo partido a partido y va camino de dejar de ser un revulsivo para ser pieza clave en el esquema del Cholo. Algo similar pasa con Thomas. Ver al ghanés cometer un error parece casi imposible, cuando toca defender parece ocupar tres posiciones él solo, y cuando toca atacar aparece en apoyo de todos y no compromete a nadie. Parecía imposible llenar la camiseta atlética que llevaba el 5 a la espalda, visto quien había sido el encargado de portarla los últimos años, pero Thomas va camino de ser un baluarte en el Cholismo actual.

Como decíamos, juega el Atleti como si llevásemos ya un tercio de Liga. Quitando aquélla primera parte de Girona, no hay lugar para la duda, para la pérdida de fe. Ya apostó Simeone por la experimentación hace un año y no salió bien. Aquello pasó, hoy sabemos que el camino es el que es, que sólo una ruta nos lleva a la victoria y esa ruta es el Cholismo. San Mamés bien lo sabe, no hace más que sufrirlo año tras año, como si fuese nuestro estadio, como si fuese el Wanda San Mamés.

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Guillermo Valiente

Redactor de cholismo y fiel seguidor del Atlético de Madrid. Abonado desde el 1994 y perteneciente a la generación del doblete. Primero el atleti y después el resto. Su dureza dureza tanto dentro como fuera del campo recuerda a la de Bruce Harper.

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