Así se empieza el camino a la gloria

"Cuando la gente grita en este estadio parece el circo romano" Simeone

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Seis jornadas han transcurrido y este Atleti empieza a pintar bien, muy bien. Lejos de experimentos y pruebas, el Cholo ha dispuesto que este año se juega a ganar y punto. Rotando a la mitad del once los nuestros no dejaron por ello de imponer su juego. Mientras el Sevilla planteó un partido sin balón en el que se sentía cómodo el Atleti no perdió la paciencia en ningún momento. Y con paciencia, un Carrasco muy listo y un Griezmann muy bueno sacas un 2-0 contra el Sevilla sin despeinarte demasiado.

Vivía el Metropolitano el segundo partido de su historia y esta vez tocaba paladear el nuevo templo en horario diurno.Ya no queda iluminado el rojiblanco de la grada frente al túnel de vestuarios como sucedía en el Calderón, ahora el anillo superior dibuja sobre el verde un óvalo que juega con el campo y la grada dando lugar a una luz especial que aún nos es extraña. Y es que todavía cuesta sentirse en casa. Olvidados los festejos y la parafernalia del estreno, el encuentro ante el Sevilla empieza a dar una idea del verdadero sabor del estadio. Cuando se vaya convirtiendo en rutina lo que todavía es novedad y el Metropolitano empiece a sonar y rugir como lo hacía el Manzanares, entonces será nuestra verdadera casa. Porque como dice el Cholo, cuando el estadio suena parece el circo romano.

El partido, en cualquier caso, fue madurado durante la primera parte. Lo que podía entenderse como equilibrio no era sino un Atleti agazapado esperando su oportunidad. El Sevilla controlaba el balón a ratos pero sin profundad alguna, de hecho se acabaría yendo del Metropolitano sin tirar a puerta. Los  nuestros se contentaban con enganchar oportunidades sueltas aquí y allá y sólo el larguero evitó que el 1-0 acabes campando en el marcador tras un disparo brutal de Filipe.

Ese equilibrio ficticio se rompió tras el descanso, como sucediera en Bilbao y ante el Málaga. Vietto tuvo a bien hacer más en 15 minutos del segundo tiempo que en toda la primera parte, de repente se movía por la línea de ataque, de repente hacía las cosas con cabeza. Y fue así como en una contra en el primer minuto de los segundos 45 filtró un pase para Carrasco. Parecía que se quedaba corto, parecía que el belga no llegaba, pero Yannick estuvo más listo que la defensa sevillista y recogiendo un mal corte de balón se fue de Sergio Rico y marcó el segundo gol de la historia del Metropolitano.

Luego llegaría Griezmann para, como quien va a comprar el pan, poner el segundo en el marcador y ponerle los clavos al ataúd de un Sevilla que ya estaba muerto desde hace rato. Este equipo juega ya como una máquina engrasada, como aquél que nos regaló aquel mágico año de la 2013-2014. No conviene tirar prematuramente las campanas al vuelo, pero no queda sino soñar e ilusionarse si sumamos a este grupo de guerreros al que hoy estaba en la grada y al que está en Las Palmas. No vamos a ganar títulos en septiembre, pero si hay un camino para optar a ello desde luego estamos en él.

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Guillermo Valiente
Redactor de cholismo y fiel seguidor del Atlético de Madrid. Abonado desde el 1994 y perteneciente a la generación del doblete. Primero el atleti y después el resto. Su dureza dureza tanto dentro como fuera del campo recuerda a la de Bruce Harper.

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