Ejecución perfecta antes del derbi

"Entendimos muy rápido dónde había que hacerle daño al rival" Diego Pablo Simeone

0

Si al Cholo le hubiesen dejado planear como sería su partido ideal para un martes a las 10 de la noche en semana de derbi, poco variaría respecto a lo que ayer se vio en el Metropolitano. En media hora se había acabado el partido con una escandalosa actuación de Antoine Griezmann y Correa aunque, eso sí que no estaba en los planes de Simeone, con la lesión de Giménez que probablemente le alejará del derbi. Ni esos que esperan al mínimo fallo para ponerse a pitar y criticar al equipo tuvieron anoche margen para ello. El Atleti ganó bien, ganó rápido y ganó 3-0.

Griezmann y Correa se meriendan la noche

Mientras el sabio apunta a la luna el sabio mira el dedo. O dicho de otra manera: mientras se escriben infinidad de páginas y se llenan horas y horas de televisión con debates y pantomimas sobre premios individuales, un francés medio rubio da lecciones de fútbol coral y lectura táctica noche tras noche. Los 50 minutos que estuvo el 7 sobre el campo ante el Huesca fueron poco menos que una obra de arte. El juego entre líneas y la sucesión de pases en profundidad, jugadas a un toque y soluciones que Antoine dejó sobre el tapete del Metropolitano dejaron claro que, cuando de dominar los partidos se trata, el francés es un seguro de vida.

Pero es que además al recital de Griezmann se sumaron un Lemar que cada vez es más cholista y, sobre todo, un Correa que va camino de convencernos que esta vez sí: este es su año. Y es que la habitual inconsistencia del argentino ayer se vio reemplazada por una sencillez y practicidad que debe ser el camino a seguir. El diez nos suele regalar por igual jugadas imposibles y fallos inexplicables, por lo que ver cómo aporta soluciones sencillas y sin complicaciones es un soplo de aire fresco. Eso sin renunciar a esa rapidez de reacción que caracteriza el juego de Angelito y que tantos partidos ha abierto, sin ir más lejos el de anoche con el pase a Costa en el primer gol. Así pues, con Griezmann y Correa en estado de gracia y los acompañantes en claro proceso alcista se solventó anoche el partido ante el Huesca. Espectacular también el todocampismo de Thomas o la nueva retahíla de soluciones de Koke, por poner dos ejemplos.

La frustración inmerecida de Diego Costa

El de Lagarto marchó, mediada la segunda parte, dejando su sitio a Gelson. Y  marchó cabizbajo, negando con la cabeza con la misma actitud con la que había enfrentado toda la noche cada balón perdido o cada ocasión marrada, que en ninguno de los dos casos fueron demasiadas. Y es que el llevar desde febrero sin marcar en Liga parece pesarle al 19, más allá de los goles decisivos que ha conseguido tanto en Champions como en la Supercopa o la Europa League. Lo cierto es que, aun sin gol, la aportación de Costa al ataque atlético es innegable. Los espacios que genera a todo aquel que anda a su alrededor, ya sea éste Correa, Griezmann o Lemar, acaban siendo imprescindibles para los goles rojiblancos. Por eso es poco práctica y tiene poco sentido esa frustración, máxime cuando la solución que busca Diego siempre nunca va condicionada por esa falta de gol sino por lo que es mejor para el equipo. El primer gol de ayer es claro ejemplo de esto: donde cualquier nueve clásico, cualquier delantero “ombliguista” se hubiese jugado un disparo en un uno contra uno, Costa aseguró el gol amagando y regalándole el balón a Antoine. Si Diego está en crisis, bendita crisis.

Más allá de la lesión de Giménez (impecablemente sustituido por Lucas) lo cierto es que el regalo de optimismo que dio la contundente victoria en el Metropolitano nos lleva en volandas al derbi. Espera el Maligno pues en el Centro Comercial de la Castellana a un equipo que empieza a parecerse a lo que ha de ser, un equipo cuyas piezas encajan en distintas fases de los partidos cada vez más largas. Si hace una semana ponerse a pitar al equipo era una aberración, hoy creerse imbatibles no lo es menos. Caer en el error de concebir los partidos del Atleti como algo más que una parte del camino y sacar conclusiones excluyentes no nos lleva más que al absurdo. Está bien ser optimistas, está bien creer, pero la euforia es innecesaria. Eso sí, fe absoluta para este sábado, fe absoluta en que la rojiblanca irá a morir al ciervódromo, fe absoluta en nuestros héroes y en el Cholo.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here