En defensa del Cholismo

"Firmé hace tres meses la renovación sabiendo lo que hay y lo que se venía. Tengo la tranquilidad de esperar a mañana para seguir mejorando."

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Esto debería ser una crónica del partido de ayer en Bakú. Y es lo que iba a ser en un principio. Pero ante las declaraciones y opiniones que se han vertido sobre Simeone y el Atleti tras la finalización del partido de ayer en Azerbayán, creo que es más importante hablar de ello que del 0-0 ante el Qarabag. Y es que, hay algo más importante que un resultado en Champions o incluso que la clasificación o no del equipo para octavos: el respeto a un estilo que tanto nos ha dado y la coherencia de ideas. Así que haré un breve resumen del partido, para pasar después a lo importante. Empecemos.

Sin gol

Con esas dos palabras podemos resumir el partido de ayer ante el conjunto azerí, y muchos otros de estos dos últimos años del Atleti. Esta vez no se llegó al nivel del partido ante la Roma, en el que las ocasiones claras fueron mas de diez, pero sí fueron cuatro, que no está mal. Dos manos a manos de Carrasco y Griezmann, un remate tras córner de Giménez desde el punto de penalty, y una última de Torres en boca de gol que el Niño mandó alto tras el empujón en la espalda de un defensa. Cuatro ocasiones que un equipo normal aprovecharía para hacer un gol, un equipo de Champions para hacer dos, y un Atleti de no hace tanto tiempo para hacer tres. Por lo demás, el partido fue el tantas veces visto del Atleti fuera de casa: un rival que cerró bien los espacios y un equipo como el Atleti al que le cuesta abrir defensas bien cerradas. Pero no nos engañemos. Le costaba abrirlas antes igual que ahora. La diferencia radica en que antes se aprovechaban los errores del rival y el balón parado y ahora todas esas ocasiones van al limbo en la mayoría de ocasiones. Y en este caso el nivel del rival es indiferente. Cualquier portero del mundo al que le chutes al cuerpo evitará el gol. Y si disparas fuera también es indiferente si el portero es Courtois o Sehic. El balón se irá fuera. Por eso era un error pensar que era imposible que un equipo como el Atleti, con esta plantilla sin 9, no fuese capaz de ganar al Qarabag. Cuando tu capacidad goleadora depende de jugadores como Saúl, Carrasco o Griezman, que no son delanteros centro, te arriesgas a que no tengan el día y te quedes a cero. Más preocupante que esta falta de gol que ya conocíamos (algunos), fueron las facilidades que se le dieron al equipo azerí en defensa. Por suerte en este aspecto no llegó la sangre al río, pero seguro que el Cholo estará preocupado por ello. Puede ser una cuestión física (el equipo está objetivamente muy por debajo del nivel de forma habitual otros años por estas mismas fechas), o psicológica (la ansiedad por los malos resultados). Pero seguro que el Cholo se pone manos a la obra para recuperar la solidez defensiva que el equipo ha perdido. No es el Cholo de hacer esfuerzos en balde. Sabe que con el gol no hay nada que hacer. Ya llegará. O no. Las ocasiones está ahí que es lo importante. Pero más efectivo sería dedicar tiempo y esfuerzo a recuperar la solidez defensiva que siempre ha sido la seña de identidad de este Atlético de Madrid.

“O me sigues o no me sigues”

Dijo una vez el Cholo que el liderazgo no se negocia. Y así es. O crees en alguien o no crees en él. No hay término medio. Por eso muchos aficionados atléticos deberían ser coherentes y posicionarse en una opción u otra. Se puede criticar al Cholo, como hemos hecho desde aquí más de una vez, cuando el Cholo se traiciona a sí mismo. Por ejemplo, cuando durante el primer tramo de la temporada 15/16 insistió en jugar con dos extremos descuidando la parcela defensiva, o cuando en las pasadas semifinales de Champions en el partido de ida en el Bernabéu se fue al ataque en busca del 2-1 y terminó encontrando el 3-0 en un contragolpe. Pero no se puede ser cholista y criticar al Cholo cuando es el Cholo. Al que no le guste el cholismo que lo diga abiertamente. Que lo diga ayer tras empatar con el Qarabag. Pero que lo diga también cuando el equipo ganó una liga y peleó otra a base de ganar 0-1 y 1-0. Que lo diga cuando se elimina a Barsa y Bayern con un 30% de posesión. Que lo diga también cuando se pasa una eliminatoria contra el PSV por penaltis tras dos 0-0. Coherencia se llama eso. Nadie es más o menos atlético por mucho que no le guste el estilo de juego del Cholo, aunque algunos pensemos que el Cholismo es precisamente la esencia de este club con 114 años de historía adaptada a las circunstancias del siglo XXI. Pero lo que sí se pierde basando las opiniones sobre el Cholismo en si Griezmann dispara a la escuadra o al muñeco, es la coherencia. Se desacreditan los que ayer decían lo que decían pero en cambio hablaban un año antes de la final de Cardiff tras ganar 0-1 al Rostov. La única diferencia entre un partido y otro es que ante los rusos hace 12 meses Carrasco acertó y ayer no. Y que conste que tampoco es esto una crítica a los jugadores. Solo dos jugadores de los que ayer participaron en el partido sabemos que no despiertan el orgullo de la afición. Pero no merece la pena ni mencionar su nombre (pista: empiezan por la misma letra). No son los culpables del empate de ayer en Bakú. Del resto nos sentimos muy orgullosos y sabemos que no es culpa suya lo de ayer. O no la principal culpa. Los culpables sabemos todos quienes son: los que le han negado al Cholo durante dos años un delantero centro acorde a las exigencias del equipo. Los que por su incompetencia han condenado al Cholo a no tenerlo tampoco este verano y a incorporarlo de mala manera a partir del 1 de enero. Ellos son los culpables, no el Cholo, ni Griezmann, ni Saúl. Es muy importante no engañarse. Ni con los verdaderos responsables de esta situación ni tampoco con un supuesto mal juego del equipo que no sé si será malo o bueno, pero que sí que sé que es básicamente el mismo que durante estos últimos seis años. El Cholismo no engaña. No se engañen ustedes.

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