¿Necesitamos (ahora) a Diego? Reflexión cholista

0
posible retorno del brasileño

Se habla mucho en los últimos días, en según qué medios, de la posibilidad de que Diego Ribas recale en el Atleti en el próximo mercado invernal. El brasileño termina contrato en junio con el Wolfsburgo y parece que, ahora sí, el equipo alemán estaría dispuesto a dejarle salir a cambio de un desembolso no demasiado elevado, toda vez que tiene pinta de ser la última oportunidad que pueden tener de sacar algo de dinero por el mediapunta. No se puede negar que se trata de un jugadorazo que ya nos dio varias tardes de un fútbol excelso hace dos temporadas. Pero ¿hasta qué punto necesita el equipo a Diego?¿Encaja el brasileño en el Cholismo 3.0 que estamos viviendo este año?

Hoy por hoy el Atleti es una máquina que funciona con precisión milimétrica. Cada engranaje cumple su función, asume su papel. El titular lo es porque lo merece y se deja la vida porque sabe que el que no lo es no lo merece menos. Todos suman, nadie alza la voz. El que disfruta de minutos, sean 10, 45 o 90, lo hace dándolo todo mientras que el que no juega espera pacientemente su turno. ¿Cuál sería el sitio de Diego en todo esto? Por un lado, a día de hoy, no se puede siquiera plantear el sentar a alguno de los que juegan en su puesto. Ya demostró Koke el año pasado que vale para el Atleti, pero el crecimiento que ha experimentado su fútbol este año le ha hecho ser imprescindible en el equipo y en el imaginario rojiblanco. Habría que ver si ese ascenso en confianza y en juego se hubiese producido de haber estado Diego vistiendo nuestra camiseta este año. Y en cuanto a Arda, es insustituible. Por clase, compromiso, ganas y comunión con la grada y el vestuario el turco no se puede tocar del once, no se mueve, no lo permitimos.

La temporada es larga y, con la Champions de por medio, los partidos de máxima exigencia se van a repetir este año con más asiduidad. Es necesario un fondo de armario consistente que, visto lo visto, ya tenemos. Está claro que el nivel de Diego aumentaría, y mucho, esa competencia interna que tanto reclama y de la que tanto presume el Cholo. Por ahí, la hipotética llegada de Diego supondría subir otro escalón más. Pero conviene plantearse si el brasileño es el tipo de jugador que admitiría ser relegado a un segundo plano y asumiría un rol de recambio o de actor de reparto en el equipo respecto al que, ahora mismo, es el once titular que todos los atléticos tenemos en la cabeza. No decimos que no tenga nivel para jugar habitualmente de partida, nos referimos más bien a si puede ser Diego un jugador que ponga por delante de sus intereses personales y profesionales el interés general, el equipo, el colectivo. Porque eso es lo que nos diferencia, lo que nos ha devuelto la grandeza, el disponer de una plantilla dispuesta a sacrificarse, a dejar a un lado egos para remar en la dirección que establece Simeone.

No podemos olvidar, mencionado todo lo anterior, el año que nos regaló Diego. Fue pieza clave en el resurgir del equipo tras la llegada del Cholo. En torno a él giró el sistema de juego que nos hizo levantar la Europa League de Bucarest y bajo su batuta se gestó la épica y la idea de aquel equipo. Sin embargo, uno de los motivos que, según se cuenta, pueden propiciar su salida del Wolfsburgo es el hecho de que el estilo de juego del equipo se supedita en demasía al estilo del brasileño. El conjunto se adapta a él y no él al conjunto. Pero claro, eso lo dice el entrenador del Wolfsburgo. Y el entrenador del Wolfsburgo, más quisieran, no es el Cholo. Si hay una conclusión que se puede tener clara de los últimos tres años es que cualquier jugador bajo las órdenes del Cholo es un jugador de equipo.

Y precisamente Simeone fue el que pidió a Diego este verano. Fue su única petición y (oh sorpresa) la directiva hizo oídos sordos a la misma. Si nuestro míster lo quiere hay que dárselo. No pretendemos desde aquí hacer una crítica a Diego ni poner en duda su profesionalidad o su compromiso. Ni mucho menos. Respecto al año que pasó aquí, que es el que tomamos como referencia porque es el único que nos importa, no se le puede echar en cara absolutamente nada. Nuestra retina aún conserva aquellas arrancadas con la cabeza arriba, aquellos pases imposible y aquellos regates de otra época. Desde su marcha ha seguido haciendo guiños al escudo que defendió, a la grada y, cómo no, al Cholo. A este lado del Manzanares le seguimos adorando, le seguimos queriendo en el equipo. Lo que aquí planteamos no es la conveniencia o no de que eventualmente acabe jugando en el Calderón. De lo que hablamos es de si el equipo necesita que en enero se añada otra variable a una plantilla que, a día de hoy, parece completa o si, quizá, lo mejor sea esperar a que llegue gratis en junio y venga a aportar su calidad al futuro proyecto Cholista. Queramos lo que queramos, en cualquier caso, es irrelevante. Aquí lo único importante es lo que quiera Simeone. Y lo que él decida, como siempre, será lo mejor para el equipo.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here