Hasta la vista, ‘Ujfa’

"El Atleti fue lo mejor de mi vida" -Tomas Ujfalusi

0

Se retira Tomas, el checo, el hombre con el que no te querrías cruzar en un callejón oscuro pero con el que te irías toda la noche de cañas. Vino de Florencia para recordarnos lo que era un central y acabó mostrándonos también lo que era un lateral derecho. Fue motivo de orgullo en los años de oscuridad, ejemplo de raza, de compromiso y uno de los pocos que entendió qué era esto del Atleti cuando era más difícil de explicar.

Fichó por el equipo allá por el verano del 2008 tras su paso por la Fiorentina en donde había sido pieza clave de la defensa. Desde un principio su porte, como de guerrero husita, caló en la conciencia atlética, era el concepto de lo que es el Atleti que tenemos los colchoneros en la cabeza hecho jugador.

Llegó en años convulsos, con el fin de la “época Aguirre”, y se iría con las aguas turbulentas de la llegada de Manzano. En su primer año caería el mexicano a mitad de temporada y sería remplazado por Abel, en aquel épico final de temporada en el que nos acabamos metiendo en Champions. El segundo año de “Ujfa” de nuevo supuso la marcha del entrenador en época de turrones. El equipo coqueteaba con el descenso y aquello pintaba bastante mal, hasta que llegó Quique. Y con él volvieron los títulos al Calderón.

Esa misma temporada Tomas alzaría la Europa League de Hamburgo, y apenas dos meses después la Supercopa ante el Inter. Aquella gota en el océano, aquel momento que entonces creímos puntual y que tan felices nos hizo. Ujfalusi ya era uno de los nuestros, ya llevaba el escudo por dentro. Aún le quedaría un año con nosotros.

El último de Tomas, que fue el último de Quique, acabó siendo un año tonto, absurdo, en el que a falta de 10 jornadas no había nada que hacer, de nuevo gracias a la gran gestión desde los despachos. Al final de ese año se iría al Galatasaray, cosa que, viendo el entrenador que vino, habríamos hecho todos. Es una lástima pensar lo que podría haber pasado si Ujfalusi y el Cholo hubiesen coincidido. A primera vista, parecen hechos el uno para el otro.

Fue un jugador emblemático. Un hombre al que la prensa y la afición vikingo-culé crucificaron por una entrada en la que fue al balón y acabó pisando al enano. Una entrada, por cierto, que, debido a la presión mediática, fue sancionada con 3 partidos de expulsión, cuando Messi jugó un partido tres días después. En cualquier caso, Ujfa fue un emblema, fue grande. Al acordarnos de aquellos tiempos de forlanes y agüeros, lo que nos devuelve una sonrisa no son los goles de uno o los regates de otro, son aquellas cabalgadas por banda derecha, aquellos balones altos siempre ganados, aquellos partidos contra el Barça, en definitiva, aquellos huevos checos. Se retiró un hombre, un señor. Aquí te esperamos Tomas.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here