Un gran Atleti sin rival

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Un gran Atleti sin rival

Un 2 de octubre de 1966 se inauguraba el Estadio Vicente Calderón a orillas del Río Manzanares. Aquella soleada mañana de domingo el vigente campeón de Liga recibía en su nueva e impoluta casa a un Valencia que, si bien no pasaba por su mejor momento, acabaría ganando esa temporada la Copa. Aquél día de mediados de los sesenta un gol de Luis y otro de un interior asturiano llamado Paquito definieron el 1-1 con el que acabaría aquel partido inaugural. Más de 40 años después el mismo rival se presentó en la ribera del Manzanares para, en esta última visita al templo, irse para Valencia con un 3-0 en contra y una lección de autoridad escrita en la cara.

Nous parlons français

Tras la derrota ante el Barça, el empate en Riazor y la victoria de la Real el viernes nos habíamos visto relegados a una quinta plaza, cuando menos, extraña para el Cholismo. Ese quinto puesto hace apenas 6 años a estas alturas de la competición se habría visto como un gran logro atlético. Hoy, tras más de un lustro con Simeone en el banquillo, es considerada poco menos que un fracaso. Así, el partido ante el Valencia se presentaba como un partido clave para mantener el statu quo que impuso el Cholo en la competición liguera desde su llegada. Y los nuestros no decepcionaron.

El equipo che no pasó de ser un pelele en manos del entramado táctico atlético. Se fueron los valencianistas del calderón sin apenas tirar a puerta y con un revolcón encima que, si bien acabó 3-0, probablemente tenía que haber sido más sangrante. La falta de gol atlética se hizo de nuevo patente pese al resultado aunque, esta vez, vino acompañada de la añorada seguridad defensiva sin por ello matizar la proyección ofensiva de los lateralares (impresionantes Filipe y Vrsaljko). Con eso, y con los dos franceses haciendo goles se finiquitó lo que acabó siendo un trámite. Dos goles de Griezmann (qué decir ya del siete) y otro de Gameiro (décimo gol dl ariete que parece ir cogiendo ritmo) fueron el saldo que nos dejó el encuentro.

Un grande convertido en sparring

Es cierto que fue un partido casi redondo del Atleti. Oblak apenas tocó un par de balones y, como decíamos, los nuestros dispusieron de ocasiones más que suficientes para haber hecho que el Valencia se llevase un saco del Calderón. Sin embargo, más allá de los méritos rojiblancos mucho del desarrollo del partido tuvo que ver con la indolencia de los valencianistas. Parece que con ganar al Madrid hace un par de semanas los de Voro hicieron todo lo que tenían que hacer esta temporada. A orillas del Manzanares se vio un equipo lánguido, sin ambición ni ganas, un equipo que salió derrotado al campo, muy muy lejos de aquel que empatara una mañana del otoño del 66 con gol de Paquito en el mismo sitio. Un Valencia en la UCI le ha venido bien a este atleti para sacar los puntos, para coger confianza y seguir construyendo lo que la última semana parecía haber derribado. Eso sí, sin Luis (y sin Torres por ahora) pero con la misma rabia y gloria que Zapatones dejó escrita en las paredes del Calderón.

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Guillermo Valiente
Redactor de cholismo y fiel seguidor del Atlético de Madrid. Abonado desde el 1994 y perteneciente a la generación del doblete. Primero el atleti y después el resto. Su dureza dureza tanto dentro como fuera del campo recuerda a la de Bruce Harper.

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