Inicio Noticias del Atlético de Madrid La Liga Filipe y Gabi mandan entre las mentiras

Filipe y Gabi mandan entre las mentiras

0
Filipe y Gabi mandan entre las mentiras

En semana de derbi, cuando de aquí al sábado probablemente se vendan por todo el mundo nuestros jugadores y equipo técnico, los cedidos, los canteranos y hasta la mascota, los nuestros siguen a lo suyo. Con más trabajo del que aparentemente se ve desde fuera se sacó el partido ante la Real. Con más trabajo pero sin malgastar fuerzas, que viene ahora lo duro y hay que estar preparados. El de ayer en el Calderón y el del pasado sábado en la Rosaleda nos habían mostrado un Atleti que, como el mejor Atleti del CHolo, sabe caminar sobre el alambre, se siente cómodo con resultados cortos y gestiona los partidos con precisión quirúrgica. Con balón y sin balón, corriendo cuando se debe y dejando pasar los minutos cuando hace falta. A estas alturas, a falta de apenas 13 partidos por jugarse en todas las competiciones, quizá no estemos viendo el fútbol más vistoso de la temporada, pero sí el mejor.

Si en la previa al derbi de ida era Giménez el que había cerrado un acuerdo con el Madrid, ayer Marca tuvo a bien inventarse el fichaje de Theo por el maligno. La verdad es que como maniobra de desestabilización resulta un tanto pobre toda vez que el chaval está cedido ahora mismo en el Alavés. Entendemos que a medida que avance la semana saldrán preacuerdos de Griezmann con el United, de Oblak con el City o de Simeone con el Inter. En cualquier caso, uno sólo puede imaginarse las carcajadas que este tipo de noticias provocan dentro del vestuario semana tras semana. Quizá hubo un tiempo en que este tipo de noticias sí que afectaban y descentraban al equipo, pero cuando todos los días te pegan en el mismo sitio al final se te hace callo y no hace efecto. Aunque siga cabreando un poco.

El mismo día en que un lateral izquierdo servía de munición para la habitual campaña de la prensa del régimen, otro lateral izquierdo (concretamente el mejor del mundo) solucionaba un partido que, como decíamos, se gestionó de manera casi funcionarial, como si el Calderón fuese una ventanilla única que recibe y procesa formularios y solicitudes de manera sistemática. Esa precisión, ese conocimiento de la burocracia que tiene lugar en los 90 minutos, hacen de este Atleti el más cholista de la temporada, el menos compasivo, el más victorioso en definitiva. Y para precisión el único gol de la noche de ayer: sendas paredes de Filipe con Griezmann y Torres y un remate al primer toque del brasileño. Simple, aunque no fácil, y efectivo. Como hiciera en Málaga, el 3 atlético volvió a abandonar su banda para meterse hasta la cocina. Algo que no es habitual ver en los laterales del Atleti, que suelen tener una mayor querencia hacia la cal de la banda, pero que cuando sucede da lugar a momentos explosivos que, si no acaban en gol generan un peligro tremendo. Sin ir más lejos ayer el propio Filipe gozó de otras dos ocasiones que bien podían haber terminado en gol.

Y con la vuelta del Cholismo más puro vuelve también el mejor Gabi. El eterno capitán rojiblanco dio ayer una lección táctica magistral durante todo el partido, pero especialmente durante el último cuarto de hora. Con Giménez corriendo de un lado a otro como un lunático con la única misión de cerrar líneas de pase, el 14 se dedicaba a moverse con soltura arrastrando consigo al resto del equipo. Puso temple cuando había que ponerlo y velocidad cuando fue necesaria. El 1-0 final sirvió para dejar claro que esa esencia, esa concisión que nos hizo grandes, está aquí para afrontar la recta final. Cada miligramo de energía es necesario y no ha de malgastarse ni en carreras inútiles dentro del campo ni en sandeces interesadas de la prensa del régimen fuera de él. Cuanto más fuerte ladren más lejos cabalgaremos.

Artículo anterior La máquina se engrasa
Artículo siguiente A por la cuarta
Guillermo Valiente
Redactor de cholismo y fiel seguidor del Atlético de Madrid. Abonado desde el 1994 y perteneciente a la generación del doblete. Primero el atleti y después el resto. Su dureza dureza tanto dentro como fuera del campo recuerda a la de Bruce Harper.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here