Inicio Noticias del Atlético de Madrid La Liga Ganar sin merecerlo también vale

Ganar sin merecerlo también vale

0
Ganar sin merecerlo también vale

Si algo nos enseñó el año de la Liga es que no se pueden lograr títulos, ni tan siquiera pelearlos, si no se ganan partidos sin merecerlo. El de ayer en Ipurúa es un ejemplo claro de ello. Si bien el Eibar acabó el partido sin apenas tirar a puerta, hasta el segundo gol del Atleti el encuentro se movió empujado por el carácter de  los locales que prácticamente nos enerarron en nuestra área sin opción siguiera a algunacontra esporádica. Ganamos sufriendo, ganamos con un gol en fuera de juego, ganamos sin merecerlo pero, al fin y al cabo, ganamos. Estamos volviendo a aprender a sufrir.

Salió de nuevo el Cholo, como hiciera en Las Palmas, con un equipo recio, combativo. Giménez formó parte del centro del campo y se le volvió a notar falto de conceptos, perdido sobre todo en fase ofensiva pero, eso sí, como un seguro a la hora de abortar cualquier amago de contra eibarrense. Si se lo trabaja y aprende puede que la opción del uruguayo como mediocentro puede que acabe convirtiéndose en una buena solución más que en un simple parche.

La primera parte, en cualquier caso, fue prácticamente un monólogo del Eibar. Rondaban la portería y transmitían un peligro que, en realidad, no fue tal. Las llegadas se sucedían pero ninguna acababa con remates claros. Asumieron los nuestros la condición de bomberos y los primeros  cuarenta y cinco minutos se dedicaron a apagar un fuego tras otro con la esperanza de enganchar alguna contraen balones largos. Arriba Torres y Griezmann se las veían y se las deseaban para hacerse con alguna pelota suelta. El francés conseguía de vez en cuando hacerse con alguna jugada suelta, pero el fuenlabreño parecía llegar tarde siempre. Sólo consiguió peinar un par de pelotazos que acababan casi siempre en poder de los locales.

Tras el descanso la historia siguió escribiéndose igual. Vrsaljko, superado por Inui en infinidad de ocasiones y con una tarjeta amarilla, dejó su sitio a un Juanfran al que se vio más cómodo en el tipo de partido que se estaba jugando. No en vano el alicantino se hizo lateral derecho y ganó una Liga hartándose de jugar partidos como el de ayer. Así, pintaban bastos en un marcador en el que se dibujaba un 0-0 pero  en el que se prometía un gol local. Hasta que llegó un córner.

Sacamos en corto y Filipe, libre de marca, levantó la cabeza desde la banda izquierda. Puso un centro, quizá el mejor que se le recuerda, y Saúl (nuestro Raúl García moderno) entró al primer palo para rematar al segundo. 0-1 sin merecerlo y en fuera de juego, qué se le va a hacer. Hasta entonces se habían visto los mejores 10 minutos de los nuestros en el encuentro. A partir de ahí se volvió al mismo partido, con el Eibar volcado y el Atleti achicando balones.

Se fue Torres y entró Gameiro. El francés volvió a estar impreciso de cara puerta, volvió a fallar un par de tiros a puerta y volvió a regalarle un gol a Griezmann. Una nueva jugada rápida entre los dos galos sentenció el partido en una contra fulminante. Puede que Kevin no esté en su mejor momento goleador, pero es innegable que su conexión con Antoine se da casi de forma orgánica. Uno y otro se mueven sincopados, buscan los espacios que el otro le genera y atacan los lugares donde en breve va a aparecer la pelota puesta por su compatriota. Una sociedad que aun no ha dado todo lo que promete pero que, cuando llegue la hora decisiva, será clave.

Nos fuimos pues con un 0-2 que no merecimos. Una victoria que se consiguió a base de saber sufrir y aprovechar las dos ocasiones que tuvimos. Un partido que recordó mucho, muchísimo, a aquéllos que se resolvían con un gol de Diego Costa sacado de la nada y que acabaron por darnos la décima Liga de nuestra historia. Si ante Las Palmas volvimos a ver cómo se domina un partido sin balón, ante el Eibar recordamos cómo a base de saber sufrir y esperar nuestra oportunidad se ganan la mayoría de partidos fuera de casa. Ha vueltoel partido a partido, ha vuelto el ganar, ganar y volver a ganar.

Artículo anterior Este es mi Atleti
Artículo siguiente Que siga la racha
Guillermo Valiente
Redactor de cholismo y fiel seguidor del Atlético de Madrid. Abonado desde el 1994 y perteneciente a la generación del doblete. Primero el atleti y después el resto. Su dureza dureza tanto dentro como fuera del campo recuerda a la de Bruce Harper.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here