Gracias Falcao

0
Gracias Falcao

Gracias Tigre. Gracias por dos años mágicos en los que hemos visto lo que es un ‘9’. Dos años en los que el colombiano se ha dejado la piel en el campo, en los que balón al área significaba gol, en los que sus tantos ayudaron a que nuestro escudo se reconciliase con la historia. Por estos dos años, por los goles, por la pasión en cada disputa, por las lágrimas: Gracias Radamel.

Ya nos dejaron claro cuando lo fichamos que no era nuestro. Dos años han estado repitiéndonos que no nos acostumbrásemos, que ese jugador no podía estar en nuestro equipo. Desde la prensa, desde el propio club, desde las mesas de bar todos lo tenían clarísimo, Falcao saldría en el próximo mercado. Pues ya estarán contentos, ya se va, ya está fuera de «la mejor liga del mundo», ya nadie le hace sombra al ‘hormonas’ y al ‘imbécil’. Ha tenido que ser a la tercera y a ninguno de los equipos con los que nos llevan martilleando dos temporadas. Parece que la gran frase «Como ya adelantó X…» esta vez se quedará en el cajón.

Es una marcha difícil de explicar si se pone el foco en lo deportivo, pero muy fácil si se pone en un nombre: Jorge «no es personal son sólo negocios» Mendes. El portugués es propietario de los derechos de Falcao, por mucho que hayan intentado hacernos creer que el Atleti soltó 40 millones al Oporto en 2011. Está claro que este tipo está montando el Mónaco del año que viene y, gracias a que es dueño de los derechos de todo Portugal y parte de Sudamérica, parece que no va escatimar en comisiones para hacerlo. Si bien son los fondos de inversión los que han decidido por Falcao en qué equipo jugará el año que viene, hay que aceptar que también fue así como el Tigre llegó al Calderón. Platini dijo que la propiedad sobre los derechos de jugadores por parte de estos fondos es casi esclavitud. Igual habría que explicarle al señor presidente de la UEFA que la exclavitud no está remunerada, al menos en los niveles de estos supuestos «esclavos». En cualquier caso, gran parte de la culpa del asco que da hoy en día el fútbol, y sobre todo su trastienda, se debe a gente como el ínclito Jorge «vienes hoy aquí en el día de la boda de mi hija» Mendes.

Pero esto no depende enteramente del ‘comisionista’ luso. Frases como «los jugadores juegan donde quieren jugar» o «nosotros ayudaremos al jugador a salir» forman parte del discurso hegemónico de los que dirigen los designios del club de nuestros amores, y dan una idea de la concepción de la grandeza y la historia de nuestros colores que se tiene en la ‘zona noble’ del Manzanares. Luego está el que dependiendo del medio que se lea, vea u oiga, el precio que se ha pagado por Falcao es de 45, 60 o 63 millones, ejemplo de la transparencia y claridad que caracteriza a nuestra institución y al interés por saber la verdad que se pone desde los centros de propaganda. La reinversión de ese dinero que nos venden tampoco es que esté muy clara, visto que lo que no vaya para hacienda parece que acabará en los bolsillo de Jorge «que parezca un accidente» Mendes. Veremos qué sucede.

Evidentemente, Falcao va a cobrar tres veces más de lo que gana ahora y el motivo económico de cambio de club no se puede desdeñar, pero creemos que Radamel no quería partir. Las lágrimas de después de la final de Copa no son las de alguien que se quiera marchar. Ese llanto descontrolado no es fruto de la emoción del título, igual que la despedida de la grada tras el partido ante el Mallorca no es la de un jugador que quiere irse a «crecer» a Francia o que antepone el vil metal a un proyecto deportivo, emocional e histórico como el Cholista. Tampoco decimos que sea un fanático del Atleti, pero sí que se sentía grande aquí, era querido, importante, este era su lugar, era su casa. De verdad estamos convencidos que, de haber dependido exclusivamente de Falcao, él hubiese preferido, citando a Futre, «ser rey en el pueblo antes que príncipe en la ciudad».

Sea como sea, nos vendan la moto que nos vendan, es de recibo agradecerle a Falcao estos dos años. No es un chaval de la cantera que huye en cuanto puede, no le ha puesto ojitos al maligno, no nos ha faltado al respeto, ha sido una estrella que ha aprovechado para lucir con su mayor intensidad cuando estaba con nosotros. Un jugador que aunque muchos decían que no nos correspondía, acabo por ser uno de los nuestros. Falcao ya es parte de nuestra historia, ya está entre los más grandes. Sea por los goles en las finales, por su pundonor hasta en los partidos más irrelevantes o por esos tres regates del 17 de mayo, ya se cuenta entre los grandes paladines rojiblancos. Sólo si hace lo que no debe, si se viste del color que no debe ir nunca solo, podrá bajar de nuestro Olimpo. Confiamos en que no recorra esa senda, que en su corazón siga latiendo nuestra llama. En definitiva, por estos dos años, por ser el baluarte de la primera era de Cholismo, nuestro ariete: Gracias ‘Rada’.

Artículo anterior ¡Vamos Brasil!
Artículo siguiente Llega el Guaje
Guillermo Valiente
Redactor de cholismo y fiel seguidor del Atlético de Madrid. Abonado desde el 1994 y perteneciente a la generación del doblete. Primero el atleti y después el resto. Su dureza dureza tanto dentro como fuera del campo recuerda a la de Bruce Harper.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here