Inicio Noticias del Atlético de Madrid Copa del Rey La Copa del 92, La Copa del 13

La Copa del 92, La Copa del 13

0
La Copa del 92, La Copa del 13

Comienza este sábado el Atleti su andadura en la Copa del Rey. Defiende título, que no es poco. Un nuevo reto para los del Cholo se perfila en el horizonte: ganar el título copero dos ediciones seguidas, como ya se hizo en 1992 y 1961.

Queda ya lejos aquel 17 de mayo. Casi cinco meses han pasado. Podemos empezar a analizar el partido con perspectiva, desembarazándonos de la lógica euforia del momento que tanto tiempo ha durado. Y qué mejor manera de hacerlo que comparando la gesta realizada por el Cholo y sus pupilos y la que consiguieron 11 años antes los de Luis Aragonés. Con más razón aún viene a cuento esta comparación si tenemos en cuanta lo mucho que se apeló el pasado mes de mayo precisamente al Espíritu del 92. Espíritu, por cierto, mucho más efectivo que ese otro que solemos oír nombrar en vano cada año allá por el mes de abril. Dejen ya descansar en paz al “pobre” Juanito.

Pues bien, comencemos comentando cual era la situación de los dos equipos en una final y en otra.
El Atleti de 1992 llegaba con un cierto regusto amargo a la final de Copa. Se pudo ganar la liga de aquel año. Todo se fue al traste precisamente en el choque disputado en el Bernabéu a falta de cuatro partidos para terminar el campeonato. 3-2 ganaron los vikingos y se las prometían muy felices. Tenían la liga en su mano después de ganar a un rival directo por el título. Luego vendría lo de Tenerife en la última jornada, y la liga se la llevaría el famoso Dream Team de Johan Cruyff, que solo era capaz de ganar títulos en el último suspiro. Lo que pocos recuerdan es que, en esa liga llamada “La primera liga de Tenerife”, el Madrid quedó tan solo a un punto del Barça… y el Atleti a dos. Los dos que se escaparon contra el Madrid en la jornada trigésimo quinta.

El Madrid, como se puede suponer no venía tampoco muy animado después del desastre en la isla de la semana anterior. A ello había que sumar un nuevo naufragio en Europa, esta vez en la UEFA ante el Torino en semifinales. El fichaje sorprendente de Benito Floro en junio del año anterior no había surtido el efecto esperado. Un nuevo año en blanco se cernía sobre los madridistas. La Copa era la única salvación.

A la final de 2013 el Madrid llegó en una situación curiosamente similar. Fracaso en Europa y liga para el Barcelona. La Copa era la única esperanza de que las polillas no se pegasen un festín en la sala de trofeos del Bernabeu un año más.

En cambio, el vestuario colchonero llegó a esta final con una seguridad en sí mismo mucho mayor. En la liga se había cumplido con creces, y la trayectoria copera había sido impecable. Casi un paseo. Los aficionados, por el contrario, no estaban tan seguros. Los famosos 14 años flotaban constantemente en el aire. Una diferencia económica abismal también. Razones de peso para que muchos no las tuvieran todas consigo. O incluso ninguna consigo. Los más optimistas simplemente apelaban, a parte del espíritu del 92, a la propia idiosincrasia del club. “Si hay un equipo del mundo capaz de perder los derbis durante 14 años y después ganar el más importante, ese era el Atleti” decían. Eso sí, lo que más se oía era lo del Espíritu 92. Pero (y vamos ya al meollo) ¿era comparable aquella final con esta? La humilde opinión del que escribe estas líneas es que no. Por un lado está el tema económico. La diferencia de presupuestos entre ambos equipos es en 2013 de unos 400 millones de euros. En 1992 (careciendo de cifras exactas) me atrevo a decir que no sobre pasaba los 10. Queramos o no eso en el campo se podía acabar notando. Luego estaba el propio nivel de los equipos. El del Madrid podemos considerarlo similar, o incluso mejor el de ahora. No olvidemos que el Madrid de 1992 llevaba sin ganar la liga dos años y en la 90-91 quedó a 11 del Barça cuando las victorias daban solo dos puntos. La final del 92 la jugaron gente como Tendillo o Villarroya, por poner un ejemplo. Pero la clave es la comparación de aquel Atleti y este. Este Atleti se presentó en la final de Copa de 2013 tras 17 años sin ganarla. El del 92 era vigente campeón. El equipo del Cholo había sido tercero en liga a 24 puntos del Barça. El año anterior fue quinto, lo cual fue meritorio teniendo en cuenta que se llegó a coquetear con el descenso en la primera vuelta. De los años anteriores mejor ni acordarse. En cambio, el equipo de Luis había quedado, como ya se ha dicho, a 2 puntos del campeón. El año anterior había sido subcampeón (sin llegar a pelear la liga al final, eso sí) y los dos anteriores cuarto, a pesar de los vaivenes en el banquillo. Aquel equipo era un equipo acostumbrado a estar arriba. Este no. Luego está el tema de de los 14 años sin ganar un derbi.

No me explayaré mucho más en este tema. Solo decir que en esa misma temporada los blancos habían caído por 2-0 en el Manzanares. Y la temporada anterior los indios tomaron al asalto el estadio Santiago Bernabeu con un 0-3. Tres años antes el resultado había sido 0-4. En fin, que eran partidos de tú a tú. No como estos últimos años en los que un simple empate era ya un resultado extraordinario para el Atleti.

La comparativa de los minutos de juego viene a corroborar todo esto. La final de 1992 se ganó con cierta facilidad. Solo un penalty con 2-0 y en la segunda parte nos puso algo nerviosos. Apareció entonces Abel y todos felices: campeones. En la pasada final costó algo más. 120 minutos, una remontada, tres palos, dos paradas memorables de Courtois y un asedio final.

Por tanto, así como en la final de 1992 ambos equipos llegaban en situaciones similares y con posibilidades de ganar parejas, en 2013 no era así. Por mucho que algunos como un servidor estuviésemos cargados de optimismo. La realidad era otra que la de aquel año 1992. Pero llegó Simeone, y ya saben. Cambió la historia. ¿Milagro? No diría tanto. Solo Cholismo.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here